Pez
El pescado es un alimento de origen marino o de agua dulce consumido desde hace milenios en todas las culturas del mundo. Constituye una fuente natural de proteínas completas, ácidos grasos omega-3 de cadena larga (EPA y DHA), vitaminas liposolubles como la vitamina D y la vitamina A, así como minerales esenciales como el yodo, el selenio y el zinc. Los ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado contribuyen al mantenimiento de una función cardíaca normal y al funcionamiento normal del cerebro. El DHA contribuye en particular al mantenimiento de una visión normal. El yodo y el selenio, presentes de forma natural en los peces marinos, contribuyen al funcionamiento normal de la tiroides y a la protección de las células frente al estrés oxidativo. En el contexto de una alimentación moderna frecuentemente insuficiente en pescado azul, la suplementación a base de aceite de pescado o concentrados de proteínas de pescado puede contribuir a cubrir las necesidades diarias de nutrientes específicos, en particular de omega-3, cuyos aportes medios se sitúan con frecuencia por debajo de las recomendaciones nutricionales.