Mono y diglicéridos de ácidos grasos
Los mono- y diglicéridos de ácidos grasos son lípidos parciales obtenidos por hidrólisis o esterificación de grasas y aceites de origen animal o vegetal. Se forman por la unión de una o dos cadenas de ácidos grasos a una molécula de glicerol, lo que les confiere propiedades tanto lipófilas como hidrófilas. Debido a esta doble afinidad, se utilizan ampliamente como emulsionantes en las industrias alimentaria y farmacéutica. Contribuyen a estabilizar las mezclas agua-aceite, a mejorar la textura de las preparaciones, a retrasar el enranciamiento y pueden actuar como soportes de ciertos colorantes o principios activos. Se encuentran habitualmente en margarinas, productos de panadería industrial y diversas formulaciones galénicas. En el ámbito de la suplementación, los mono- y diglicéridos de ácidos grasos actúan principalmente como excipientes: contribuyen a mejorar la biodisponibilidad de ciertas moléculas liposolubles y a garantizar la homogeneidad y estabilidad de las fórmulas. Su uso está regulado por la normativa europea (aditivo E471).

