Gelatina bovina
La gelatina bovina es una proteína de origen animal obtenida mediante la hidrólisis parcial del colágeno extraído de los huesos y pieles de bovinos. Se presenta como una sustancia translúcida, inodora y prácticamente insípida, ampliamente utilizada en las industrias farmacéutica y nutracéutica para la fabricación de cápsulas blandas y duras. En el ámbito de la suplementación, la gelatina bovina forma la cubierta de las cápsulas blandas. Esta envoltura desempeña un papel protector esencial: preserva los ingredientes activos de la oxidación y la humedad, garantizando su estabilidad hasta el momento del consumo. Su estructura se disuelve rápidamente al entrar en contacto con los jugos gástricos, lo que contribuye a una liberación rápida de los activos en el estómago, generalmente en cuestión de minutos. El uso de la gelatina bovina también permite encapsular ingredientes oleosos o lipófilos que no pueden formularse en otras formas galénicas. Presenta una buena tolerancia digestiva y representa una opción adecuada para las personas que no consumen cerdo. Su origen bovino se indica sistemáticamente para responder a las exigencias de transparencia y a las restricciones alimentarias individuales.