Carbón activado
El carbón activado es una forma de carbono tratado a altas temperaturas en presencia de vapor o gases oxidantes, lo que le confiere una estructura microporosa con una superficie de adsorción excepcionalmente elevada. De origen vegetal — generalmente obtenido de madera, cáscaras de coco o turba —, se utiliza desde hace mucho tiempo en medicina por sus propiedades adsorbentes en el sistema digestivo. Gracias a su porosidad, el carbón activado es capaz de atrapar los gases intestinales y ciertas sustancias no deseadas presentes en el tracto digestivo, contribuyendo así a reducir la hinchazón y el malestar abdominal. Estudios clínicos muestran que contribuye a disminuir la producción y acumulación de gas en el intestino, especialmente tras comidas ricas en alimentos fermentables. La suplementación con carbón activado está especialmente indicada para personas propensas a la flatulencia, la hinchazón recurrente o los malestares digestivos puntuales. Por lo general, se recomienda tomarlo alejado de las comidas y de otros suplementos o medicamentos, ya que su capacidad adsorbente no selectiva puede reducir su absorción.