Sílice
La sílice es un oligoelemento naturalmente presente en el organismo, en particular en los tejidos de sostén como los huesos, los cartílagos, los tendones, la piel, el cabello y las uñas. También se encuentra en la alimentación, especialmente en los cereales integrales, ciertas verduras y el agua mineral, aunque los aportes varían considerablemente según los hábitos alimentarios. A nivel biológico, la sílice desempeña un papel en la síntesis del colágeno y la elastina, dos proteínas estructurales esenciales para la solidez y la elasticidad de los tejidos conjuntivos. Contribuye así al mantenimiento de la resistencia ósea y a la integridad de los cartílagos. Trabajos científicos sugieren también que participa en la salud de la piel, el cabello y las uñas al sostener su estructura. Las concentraciones de sílice en el organismo tienden a disminuir con la edad, lo que puede justificar un interés por la suplementación. Esta se ofrece habitualmente en forma de sílice orgánica o dióxido de silicio, formas valoradas por su asimilación. Un aporte complementario puede contribuir a preservar los tejidos de sostén en el marco de un enfoque nutricional global.